Otro Principio de Locomoción

¿Qué les parece esto?:

– ¿Y qué otro principio de locomoción en el aire puede haber? – Pues, como el del platillo volante, por ejemplo – contestó – Anastasia. – ¡¿Qué?! ¿Sabes algo sobre platillos volantes y su principio de locomoción? – Claro que si. Este principio es muy sencillo y racional. A mí, hasta se me secó la garganta y empecé a meterle prisa: – Cuenta, Anastasia, rápido y de forma clara. – Está bien, pero no te exaltes porque si te exaltas, será más difícil para ti comprenderlo. El principio de la locomoción del platillo volante está basado en la energía producida por la generación del vacío. – ¿Cómo? Habla más claro. – Tienes un vocabulario débil, al que me tengo que limitar para que puedas comprenderlo todo. – Ahora te añado algunas palabras más – dije yo a bocajarro poniéndome nervioso – tarro, tapadera, pastilla, aire… -y empecé a nombrar rápidamente todas las palabras que se me vinieron a la cabeza en aquel momento, soltando hasta palabrotas. Anastasia me cortó: -No es necesario, conozco todas las palabras con las cuales puedes expresarte, pero hay también otras, y en general, hay otro método de traspasar la información, con la ayuda del cual podría explicártelo todo en un minuto, mientras que ahora vamos a necesitar, probablemente, unas dos horas. Es mucho. Yo quisiera hablarte de lo otro, de lo más significativo. – No, Anastasia. Cuéntame lo del platillo, su principio de locomoción y los portadores de energía. Hasta que no lo comprenda, no voy a escuchar nada más. -Está bien – continuó ella -. Explosión, es cuando una materia dura se convierte rápidamente, bajo cierta influencia, en gas o cuando, durante alguna reacción, dos materias gaseosas se convierten en otras más ligeras. Todos entienden esto, por supuesto. – Si – contesté -, la pólvora, si la enciendes, se convierte en humo, y la gasolina, en gas. -Sí, eso más o menos. Pero si tú o vosotros tuvierais los pensamientos más puros y por tanto, los conocimientos de los mecanismos de la naturaleza, ya hace tiempo que podríais haber tomado conciencia de que si existe una materia que puede expandirse considerablemente en un instante, es decir, explotar, pasando a otro estado, entonces, tiene que existir también el proceso inverso. En la naturaleza, este proceso se da en los microorganismos vivos que convierten sustancias gaseosas en sólidas. De hecho, todas las plantas lo hacen, solo que a diferente velocidad y grado de dureza y resistencia de lo que crean. Mira a tú alrededor, y veras que, en efecto, ellas beben los jugos de la tierra y respiran el aire, y a partir de ello producen un cuerpo sólido y resistente, como la madera, por ejemplo, o más sólido y duro aun, la cáscara de nuez o el hueso de ciruela. Pero esos microorganismos que te digo, invisibles a nuestros ojos, hacen esto mismo a una velocidad fantástica, alimentándose solo de aire. Y precisamente estos mismos microorganismos son los propulsores del platillo volante. Son semejantes a una micro célula del cerebro. Solo que su acción es de muy limitado alcance. Su única función es la propulsión. Sin embargo, la realizan a la perfección y pueden acelerar la marcha del platillo volante hasta una décimo novena parte de la velocidad de pensamiento del habitante medio actual de la Tierra. Estos microorganismos están situados en el interior de las dobles paredes del platillo volante, en la parte superior del mismo. La distancia entre las paredes es aproximadamente de tres centímetros. La superficie exterior de las paredes superior e inferior del platillo es porosa, con agujeritos microscópicos. A través de estos agujeritos los microorganismos absorben el aire, creando así el vacío delante del platillo. Los hilos de aire empiezan a coagularse aun antes de su contacto con el platillo, y una vez pasados a través de estos microorganismos, se convierten en unas esferas diminutas. Después, estas esferas van ablandándose y consecuentemente se agrandan hasta aproximadamente medio centímetro de diámetro, y bajan rodando entre las paredes hasta la parte inferior del platillo, donde otra vez se descomponen en una sustancia gaseosa. Se pueden comer, si se hace a tiempo, antes de su descomposición.?Y las propias paredes del platillo volante, ¿de qué? están hechas? ?Se cultivan.? ¡¿Cómo es eso?!? ¿Y por qué? te sorprendes en lugar de pensarlo un poco? Mucha gente cultiva en diferentes tipos de recipientes un hongo, que hace que el agua en la que se coloca cobre un agradable sabor, un poco acido. Esta seta adopta la forma del recipiente en el que se encuentra. Por cierto, que esta seta, es muy parecida al platillo volante, e incluso crea una doble pared a su alrededor, también. Si en su agua añadiéramos un microorganismo más, se endurecería, pero este, así? llamado, microorganismo se podría producir, o más exactamente, se podría engendrar con la fuerza del cerebro, es decir, con la voluntad, imaginándolo vivamente.? ¿Tu? puedes hacerlo??Si?, pero no sería suficiente solo con mis esfuerzos. Se requiere la acción de varias decenas de personas que posean la misma habilidad y hay que hacerlo, durante un año.
? ¿Y hay en nuestra Tierra todo lo necesario para hacer, o cultivar, como tu? dices, este platillo volante y los microorganismos??Por supuesto que si?. En la Tierra hay de todo lo que hay en el Universo.? ¿Y cómo colocar los microorganismos dentro de las paredes del platillo, si son tampiqueños, que no se pueden ver??Una vez que la pared superior esta? cultivada, esta, por si? misma, los atraerá? y almacenara? en enormes cantidades, igual que los panales atraen a las abejas. Sin embargo, este proceso requiere también de los esfuerzos volitivos de varias decenas de personas. Pero no vale la pena detallar más todo esto, porque vosotros, de todas formas, no vais a poder cultivarlo por la ausencia entre vosotros, de momento, de las personas con la voluntad, el intelecto y los conocimientos necesarios.? ¿Y tú?, acaso, no puedes ayudar de alguna manera? ?Puedo.?Entonces hazlo.?Ya lo he hecho.? ¿Que? has hecho? ?pregunte? sin entenderlo.?Te conté? como hay que criar a los niños. Y te contare? más acerca de esto. Tu? recontaras a la gente. Muchos tomaran conciencia de ello y sus hijos, criados de esa manera, van a poseer el intelecto, los conocimientos y la voluntad que permiten hacer, no solo un primitivo platillo volante, sino cosas sensiblemente más grandes…?Anastasia, ¿de dónde sabes todo esto acerca del platillo volante? ¿No me digas que también a través de tu comunicación con las plantas??Ellos han aterrizado aquí?, y yo…, ¿cómo decírtelo?, digamos que les estuve ayudando a reparar su nave.? ¿Son ellos mucho más inteligentes que nosotros??Ni mucho menos, les falta mucho para igualarse al Hombre. Tienen miedo de él, no se acercan a la gente, aunque son muy curiosos. Al principio, ellos tenían miedo de mi?. Me apuntaban con sus paralizadores mentales. Se esforzaban en mostrarse amenazadores. Trataban de asustarme, de sorprenderme. Con mucho trabajo logre? tranquilizarlos y convencerles de que solo pretendía tratarlos con cariño.? ¿Y cómo es que no son más inteligentes, cuando hacen algo que el ser humano todavía no puede?? ¿Que? hay de sorprendente en eso? Las abejitas también hacen construcciones increíbles a partir de materiales naturales, con todo un sistema de ventilación y calefacción; pero esto no significa que sean superiores al Hombre en su inteligencia. No hay nada ni nadie más fuerte que el Hombre en todo el Universo, excepto Dios.

Sacado del libro Anastasia y los Cedros resonantes

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